PACTO DE RIQUEZA #2 “Poder para hacer riqueza” Deuteronomio 8:18 La Transformación de la Mente “Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.” Romanos 12:2 Shabbat shalom amadísimos: Tenemos la tendencia a juzgar según lo que conocemos, y nos es familiar, y no según lo que es correcto y verdadero. Tendemos a juzgar lo que no conocemos y a formar opiniones categóricas sobre cosas que desconocemos simplemente porque no las entendemos. Casi siempre esto responde a una mezcla de miedo y orgullo. La gente se queda mediocre y estancada simplemente porque se niega a atravesar la transformación de la mente que necesita para poder avanzar. En el momento en que lo nuevo llega, nuestro espíritu comienza a volar pero nuestra mente grita ¡Nooooooooooo! Lo mismo sucede cuando Yahveh quiere establecer con nosotros Su Pacto de Riqueza. Si lo que has conocido es la “carencia” y consideras que el dinero es “maligno”, entonces te opondrás totalmente al establecimiento de Su Pacto de Riqueza. Comenzarás a sacar toda clase de escrituras y tenderás a espiritualizarlas. O quizás harás comparaciones entre las “riquezas espirituales” y las “riquezas materiales”. La gente que tiene temor de activar el Pacto de Riqueza “escogerán” entre las riquezas espirituales y las materiales como si Yah estuviese diciendo “¡Escoge una o la otra porque no puedes tener las dos!”. “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.” 3Juan2 La escritura mencionada arriba siempre me ha bendecido y me ha ayudado a mantener mi mente abierta a la plenitud del Pacto de Elohim. Aquí, el Apóstol Juan ora para que nosotros:
Esta es la oración más elevada e importante del “discípulo amado”, la más íntima, la de aquél que siempre recostaba su cabeza sobre el pecho de Y´shua.. El único de los discípulos, hombres, que no abandonó a Y´shua y permaneció con Él (¡Las mujeres también!) en el momento de su crucifixión! ¿Ustedes creen que él conocía el corazón del Maestro? Creo que este era el deseo más elevado de nuestro Maestro y Señor. ¡Él quiere vernos prósperos físicamente, emocional y financieramente!
Para poder disfrutar de la prosperidad triple que menciona la escritura en 3 Juan 2, ¡debemos CAMBIAR! Generalmente, a la gente no le gusta el cambio. Ahora, ¡el cambio es un mandato si deseamos caminar en el Pacto de la Riqueza! “Mas acuérdate de Yahveh tu Elohim, porque El es el que te da poder para hacer riquezas, a fin de confirmar Su Pacto, el cual juró a tus padres como en este día.” Deuteronomio 8:18 Es importante entender que Él no nos prometió darnos riqueza. ¡No! El prometió darnos dos cosas que son importantes: Poder y Sabiduría En general, en el Cuerpo de Y´shua y en el mundo, ¡lo que más escasea es la a sabiduría en el área de las finanzas! Recientemente, leímos un libro que cambió nuestras vidas y nos impulsó a aprender cosas dentro del campo de las finanzas y a hacernos sabios en cuanto a los asuntos financieros. No me refiero a cómo dar más puesen esa manera de manejar nuestras finanzas somos muy versados y hemos escrito mucho sobre el tema. Para lograr el propósito mencionado anteriormente, ¡nuestra mente necesita cambiar! Especialmente, necesitamos cambiar la estructura de nuestro pensamiento religioso que dice que no podemos “mezclar” los negocios con el ministerio. Ese es una estructura de pensamiento religiosa que ¡no aparece en las Escrituras! De hecho, el apóstol Pablo fue un hombre de negocios y tenía una industria de “Confecciones de Talits” (esas son las “tiendas” de las que habla la Palabra). Igualmente, los Sacerdotes (Cohanim) y los Levitas, usaban la porción que recibían de las cosas sagradas y las ofrendas dedicadas a Yahveh para alimentarse. O sea que esas ofrendas se encargaban de sus necesidades básicas y más inmediatas. No creo que pudiesen tomar un “Crucero por el Caribe” con ellas ni tampoco comprar la casa de sus sueños. Los diezmos y las ofrendas son debidamente entregados a aquellos de nosotros que administramos la Palabra, pero, con certeza, no nos harán ricos. “Porque cada uno llevará su propia carga. Y al que se le enseña la palabra, que comparta toda cosa buena con el que le enseña.” Gálatas 6:5,6 La razón detrás de la mayoría de las decepciones, entre los predicadores, es que sentimos que merecemos mucho más de lo que obtenemos de nuestras congregaciones. ¡Y esto es absolutamente cierto! ¡Merecemos mucho más de lo que las ofrendas y diezmos pueden proporcionarnos! De hecho, ninguna cantidad de diezmos ni ofrendas pueden pagarnos la vida de sacrificio que llevamos y, eso, ¡Yahveh lo sabe! Muchos ministros sienten que Elohim ha sido injusto con ellos porque no los ha recompensado, pero la verdad es que han esperado que esa recompensa venga de los diezmos y las ofrendas en lugar de que provenga del poder para hacer riquezas. Hay muchos malentendidos sobre esta materia, al punto de que la mayoría de los pastores y líderes sufre de “esperanzas pospuestas” y de desesperanza en el área financiera. “La esperanza que se demora enferma el corazón, pero el deseo cumplido es árbol de vida.” Proverbios 13:12 Además, actualmente, muchos proyectan una falsa expectativa a sus discípulos, y estos, a su vez, están esperando que la gente les dé la riqueza que necesitan. ¡Quizás alguien “escuche del Cielo” y les dé la casa de sus sueños o el carro que tanto desean! Ahora, ¡cuando eso no ocurre se decepcionan mucho! Necesitamos cambiar toda nuestra mente, Yahveh no nos prometió riqueza sino el poder para hacer riqueza, es decir el poder para los negocios y las inversiones. No nos prometió las riquezas sino la sabiduría para obtenerlas. Mientras esperamos por las riquezas y el dinero, el poder y la sabiduría para hacerlas han pasado por nuestro lado, ¡ya es tiempo de apurarnos y alcanzarlos! “Yo, la sabiduría, habito con la prudencia, y he hallado conocimiento y discreción. El temor de Yahveh es aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco. Mío es el consejo y la prudencia, yo soy la inteligencia, el poder es mío. Por mí reinan los reyes, y los gobernantes decretan justicia. Por mí gobiernan los príncipes y los nobles, todos los que juzgan con justicia. Amo a los que me aman, y los que me buscan con diligencia me hallarán. Conmigo están las riquezas y el honor, la fortuna duradera y la justicia. Mi fruto es mejor que el oro, que el oro puro, y mi ganancia es mejor que la plata escogida. Yo ando por el camino de la justicia, por en medio de las sendas del derecho, para otorgar heredad a los que me aman y así llenar sus tesoros.” Proverbios 8:12-21 Él prometió recompensarnos, grandemente, por nuestra fidelidad, obediencia y servicio: “Si escuchan y le sirven, acabarán sus días en prosperidad y sus años en delicias.” Job 36:11 Esta escritura, definitivamente, habla de ingresos pasivos. La sabiduría y el poder para crear ingresos pasivos (ingresos que recibes sin que trabajes para lograrlos) es la llave para el cumplimiento de esta promesa. Para que podamos pasar nuestros días en prosperidad, y nuestros años en placeres, por el servicio obediente y fiel debemos tener ingresos pasivos. Esta clase de ingresos se obtiene, principalmente, a través de cuatro maneras:
¡La mayoría de las personas considerarán cualquiera de estas cuatro posibilidades como “arriesgadas”! ¡Muchos se asustarán de salir a buscar la riqueza! Pero, créanme, nadie la va a traer hacia nosotros, ¡tenemos que entrar en el campo de los negocios y ser la cabeza de ellos! No existe un “negocio secular” si tú estás involucrado en él y si aplicas los principios Divinos a lo que haces. ¡Es tiempo de derrotar al enemigo de nuestras almas y entrar en el Pacto de Riqueza, para que Yahveh pueda establecer Su Reino! ¡Este es el momento para que la gente santa y devota se haga rica y use esas riquezas para darle gloria a Yah! Pero debemos ser la cabeza y no la cola, es decir, ¡ser excelentes en el campo de los negocios! ¡Estamos llamados a transformar nuestras mentes para que podamos disfrutar la bendición de Yahveh que nos hace ricos! Esta es mi sugerencia: “Yahveh es mi pastor, nada me faltará.” Salmo 23:1 Siendo transformados a Su Imagen, © Obispo Dominiquae Bierman 2007 – El permiso de distribución de estos escritos está otorgado (te alentamos a que lo hagas). Puedes reimprimirlo, empastarlo, enviarlo a tu lista de correos o colocarlo en tu página web. Ninguno de los textos pueden ser alterados o cambiados, deben conservar toda la información del autor en ellos, incluyendo la siguiente: Ministerio Kad-Esh MAP www.kad-esh.org También deberá incluirse esta nota sobre los derechos. Para otros permisos y requerimientos que incluyan publicación, por favor contáctanos en karenmap@netvision.net.il |